Encendido piezoeléctrico
El encendido piezoeléctrico es una técnica para encender de forma segura una llama de gas. La técnica se basa en el efecto piezoeléctrico, desarrollado a finales del siglo XIX. Fue inventado a finales del siglo XIX por los hermanos franceses Jacques y Pierre Curie. El efecto se basa en el hecho de que la deformación de los cristales libera cargas eléctricas. En los encendidos piezoeléctricos modernos, los cristales se sustituyen por cerámica. En un encendedor piezoeléctrico hay un muelle tensado. Si ahora se pulsa un botón, el muelle se relaja muy rápidamente. Esto hace que un pequeño émbolo golpee el cristal piezoeléctrico (o la cerámica). La presión mecánica genera una tensión eléctrica muy alta, de hasta 20 000 voltios. La tensión se conduce a través de un cable y se descarga en un electrodo de encendido, el cual consta de dos contactos metálicos situados uno frente al otro. La chispa de ignición azulada resultante enciende entonces el gas que sale por una válvula. El encendido piezoeléctrico garantiza una alta fiabilidad de funcionamiento y ofrece una larga vida útil. Además, este dispositivo de encendido no necesita electricidad. Los encendedores piezoeléctricos se utilizan, por ejemplo, en calentadores o cocinas de gas cuando se va de acampada.

























